ricardo bautista

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39 imágenes en: LA VELOCIDAD DE LAS COSAS
 ʻCuanto más advierto en la naturaleza aquellos instintos artísticos omnipotentes, y en ellos, un ferviente anhelo de apariencia, de lograr una redención mediante la apariencia, tanto más empujado me siento a la conjetura metafísica de que lo verdaderamente existente, lo Uno primordial, necesita a la vez, en cuanto es lo eternamente sufriente y contradictorio, para su permanente redención, la visión extasiante, la apariencia placenteraʼ. Nietzche.  La Velocidad de las Cosas es un solo de danza en el que utilizo la escena como dispositivo de confesión donde el público como testigo afirma mi presencia y mi constitución como individuo en ese momento. LVC es al mismo tiempo ejercicio y resultado de una auto-enunciación.  En ʻFragmentos de un discurso amorosoʼ, Roland Barthes dice que el sujeto amoroso ha de asumir su sentimentalidad como una fuerte transgresión que lo deja solo y expuesto y que esa sentimentalidad, desacreditada por la opinión moderna por una inversión de valores, constituye hoy en día lo obsceno del amor. En LVC trabajo desde la confrontación y el cuestionamiento de esa sentimentalidad subjetiva, trabajo sobre una percepción de ser-en- el-mundo, sobre la idea de 'producir efecto', sobre el 'afectar a' y 'afectar-se'.  Asumo finalmente que soy cualquier novela romántica de finales del XVIII leída en un autobús. Asumo que soy Werther afectado, descolorido, expuesto, odioso, sirviente, aparente y lánguido. Sin discurso válido que desplace otra cosa que no sean sus afectos, desde el cuarto de baño a las conversaciones sobre el poder. Werther inválido. Multiplicación de Werther por mil, y mil Carlotas. La escena: ella está sentada al borde de un sofá y él le recita un poema de amor dirigiéndose a la cámara.

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